Archivo I. R.
Valencia (Spain).

Colección privada de documentos gráficos del período de la guerra civil española. Estamos interesados en la documentación, estudio y difusión del importante trabajo desarrollado por los artistas gráficos republicanos.

 Private archive of spanish civil war ephemera. We are interested in the great work developed by the republican graphic artists (1936-39), and its social and political involvement.

7 de ocubre

7 de ocubre

"7 de ocubre. Una nueva era en el campo".
Folleto
Tamaño: 16,5 x 24 cm.
Autor: Josep Renau (Ilustración portada) y Mauricio Amster (Diseño y maquetación).
Año: 1936
Edita: Ministerio de agricultura.

Nº reg.: AIR.0107.C.001

RENAU

Josep Renau Berenguer, nació en Valencia en 1907. Hijo de un pintor y profesor de dibujo de la Escuela de Bellas Artes San Carlos de Valencia ingresó en esta misma escuela con tan sólo doce años, donde estudió Bellas Artes entre 1919 y 1925 y donde trabajaría como profesor entre 1932 y 1936.

Desde la adolescencia trabajó en la litografía Ortega, donde aprendería los oficios de pintor y litógrafo. Si bien sus comienzos en el mundo del cartel estuvieron ligados a la estética Art Déco, a partir de 1931 (cuando se afilia al partido comunista), sus trabajos comenzaron a adquirir un mayor compromiso social.

Su formación y sus colaboraciones realizando portadas, ilustraciones y fotomontajes en revistas culturales y políticas que se publicaron en Valencia durante los años 20-30 (como Estudios, Orto, Taula de Lletres Valencianes, La República de les Lletres o Nueva Cultura), permitieron a Renau desarrollar su técnica como fotomontador.

Los carteles de Renau de este período de la Segunda República se caracterizaban por el empleo del dibujo, la tipografía y la policromía, aportando como novedad el uso del aerógrafo para colorear los fondos y la fotografía como testimonio del hecho histórico que se vive en España.

Influenciado por el constructivismo ruso (donde el cartel aparece como medio movilizador) y el fotomontaje político del alemán John Heartfield (dadaísta), Renau supo potenciar las posibilidades expresivas y plásticas del cartel para expresar los ideales de igualdad, progreso y solidaridad.

En 1936 fue nombrado Director General de Bellas Artes y, mediante la creación de la Juntas de Incautación y Protección del Tesoro Artístico, fue quien decidió el traslado de parte del patrimonio artístico del Museo del Prado a la Torre de Serranos de Valencia para salvarla de los bombardeos de Madrid durante la Guerra Civil.

En 1937 Josep Renau, en nombre del Gobierno de la República, encargó a Picasso la realización de una obra (el “Guernica”) para exponer en el pabellón español de la Exposición Universal de París de 1937 y hacer un llamamiento a la comunidad internacional para romper el aislamiento de la causa republicana.

Sus responsabilidades como Presidente del Consejo Español del Teatro Director de Propaganda Gráfica del Comisariado General del Estado no le impidieron seguir una serie de carteles de compromiso político.

A lo largo del último año de la Guerra Civil Española realizó una serie de fotomontajes: Los 13 puntos de Negrín, que ilustraban el programa propagandístico del socialista Juan Negrín (basado en buscar apoyos internacionales para la causa republicana) y donde Renau realizó montajes fotográficos con absoluta libertad.

En 1939 el desenlace de la guerra trajo como consecuencia su exilio, primero en México (tras refugiarse en Francia, donde fue internado en el campo de concentración de Argelès-Sur-Mer) y desde 1958 en Berlín Oriental, lugares en donde trabajó como un gran cartelista y publicista.

(Natalia Alcalá. "Josep Renau. Algo más que un artista". Cultier. www.cultier.es)

 

MAURICIO AMSTER

El tipógrafo Mauricio Amster (Polonia, 1907 – Chile, 1980) es considerado como uno de los diseñadores cuya aportación estética, técnica y pedagógica fue determinante para la renovación y evolución de las artes gráficas en España como también en Chile.

Estudió en Berlín comunicación gráfica, tipografía y diseño de publicaciones en la Escuela de Artes y Oficios. Bajo las ideas de vanguardia inspiradas principalmente en las experiencias y métodos pedagógicos de la Bauhaus, fue testigo directo de uno de los períodos más intensos en el desarrollo de la tipografía del siglo XX. Sus estudios coinciden con la etapa de consolidación de la tipografía moderna: los experimentos tipográficos de Herbert Bayer y su tipo Universal, el diseño racional y geométrico de la tipografía Futura por Paul Renner y la publicación en 1928 de Die neue Typographie (La Nueva Tipografía) de Jan Tschichold.

Con España guardó una gran vinculación, ya que en 1930 viajó a nuestro país “buscando antes que un estilo personal, soluciones profesionales acordes con las de uso generalizado en Europa en aquellos momentos (…) Unas propuestas basadas en el impacto visual, que podrían interpretarse como una traslación de los recursos del cartel al libro, percibiéndose así la influencia francesa, de Cassandre y Carlou, el realismo social ruso, de Rodchenko, y el trabajo de los grafistas españoles como Josep Renau y Enric Crous Vidal”. Debido a esto y a su gran calidad como tipógrafo y su experiencia en la imprenta, Amster comienza a abordar  todo tipo de encargos, lo que le hace destacar rápidamente en la escena gráfica española y ganarse el respeto de los grafistas locales.

El joven diseñador vivió intensamente los seis años de la Segunda República española, trabajando para diversas revistas, diarios y editoriales -como Ulises, Dédalo, y Renacimiento; revistas, como Catolicismo, Diablo Mundo y la Revista de Occidente-. En julio de 1936, al estallar la Guerra Civil española, Amster se enroló como voluntario en las milicias populares, de las que fue licenciado por su miopía. Desde entonces, su participación se canalizó a través de otras labores: colaboró en el traslado de las obras del Tesoro Artístico Nacional de Madrid a Valencia y se desempeñó como director de las publicaciones del Ministerio de Instrucción Pública. Posteriormente fue destinado a la Subsecretaría de Propaganda, donde diseñó la Cartilla Escolar Antifascista, destinada a alfabetizar y adoctrinar a los soldados de las trincheras.

De Madrid a Valencia y de Valencia, Amster pasó a Barcelona, dónde se casó con Adina Amenedo, una encuadernadora de libros. Tras la victoria del franquismo, el matrimonio se trasladó a Francia -ya que Amster era afín al partido comunista- donde fueron acogidos por la familia Alberti, quienes lo presentaron a Pablo Neruda. En 1939 Neruda fue enviado como cónsul especial para la emigración española por el gobierno chileno a Francia, con el objeto de seleccionar a aquellas personas que se embarcarían en el Winnipeg, carguero que llevaría refugiados a Chile. El poeta chileno no duda en integrarlo como pasajero del Winnipeg y le hace el primer encargo de su nueva andadura: proyectar el diseño del folleto “Chile os acoge”, que se entregaría a los pasajeros y donde se entregaba información general sobre el país que los recibiría.

(Pablo Delgado, 2018. "Mauricio Amster: maestro del diseño y la tipografía que pasó por España". Farenheit 451. http://abcblogs.abc.es/fahrenheit-451)

100.000 voluntaris

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Coraje en la lucha

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